manejar el estrés en la supervivencia

Controlar el Estrés: Un aliado en la supervivencia

Quien más y quien menos, se ha sentido estresado en algún momento de su vida, pero, ¿sabemos realmente qué es y cómo podemos el estrés en situaciones de supervivencia o en la vida real?

¿Qué es el Estrés?

El estrés no es otra cosa que el conjunto de alteraciones que sufre nuestro organismo como respuesta a determinados estímulos.

Esto es, la forma que tiene nuestro cuerpo de comportarse o reaccionar ante determinadas situaciones.

El estrés: ¿bueno o malo?

Inevitablemente cuando pensamos en el estrés, lo hacemos con una connotación negativa, como si se tratase de un factor desestabilizante que perturba nuestra capacidad de actuar.

Efectivamente, el estrés puede ser un elemento que nos perjudique a la hora de tomar decisiones o que reduzca nuestras capacidades.

Pero antes de llegar a ese punto, debemos tener en cuenta el estrés conocido como estrés positivo.

Una adecuada cantidad de estrés junto con una correcta gestión del mismo, sin duda supone un factor de mejora frente aquellas actuaciones que realizamos sin estar sometidos a este tipo de estrés beneficioso.

El estrés positivo o eustrés, aumenta nuestros niveles de adrenalina, nuestro estado de alerta y nuestra agilidad mental.

Por tanto, lejos de ser un problema, el estrés puede llegar a ser un gran aliado en situaciones de supervivencia.

Unos adecuados niveles de estrés pueden hacer que llevemos a cabo actuaciones que de otra manera no podríamos.

Sería el caso de lo que se conoce como fuerza histérica o super fuerza.

Esto ocurre cuando nosotros mismos o un ser querido se encuentra expuesto a un peligro, lo que nos aporta una fuerza adicional atribuida comúnmente a un aumento de adrenalina.

De esta forma somos capaces de hacer cosas que en un estado de “tranquilidad” no podríamos.

 

El problema es cuando este estrés pasa a ser negativo o distrés, disminuyendo nuestro poder resolutivo, pudiendo llegar incluso a bloquear completamente nuestra capacidad de actuación.

 

EUSTRES 😊 DISTRES ☹️
Actitud Positiva

Aumento de Energía

Mejora en las Capacidades

Actitud negativa

Fatiga

Bloqueo

 

 

La fina línea entre estrés positivo y negativo

Nuestro cuerpo está preparado para tolerar determinados niveles de estrés, de hecho, lo normal es que no estemos expuestos a un nivel “0” de estrés.

Existe un umbral dentro del cual los niveles de estrés resultan estimulantes.

Por encima de este umbral, si el nivel de estrés se mantiene dentro de los límites de tolerancia y la duración de la exposición a los factores que nos generan dicho estrés no es excesiva, seguiremos estando en un estado de estrés positivo.

estres positivo

Si el nivel de estrés supera con creces nuestro umbral, o se mantiene por encima del mismo durante un largo periodo de tiempo, entraremos en la zona de estrés negativo y será más difícil volver a nuestro umbral de estrés.

 

estres positivo

En lo que a supervivencia se refiere, es muy probable que en ocasiones estemos expuestos a situaciones que nos generen altos niveles de estrés.

Como ya hemos visto, para gestionar correctamente estas situaciones, debemos mantener nuestros niveles de estrés dentro de la franja del estrés positivo.

A nivel, teórico, el concepto parece muy simple, pero ¿qué podemos hacer nosotros para conseguir esto?

¿Qué podemos hacer para tener el control del estrés?

Si bien es cierto que existen técnicas enfocadas a la reducción del estrés mediante el control respiratorio y la relajación muscular (resulta fisiológicamente imposible estar estresado si nuestra respiración y ritmo cardiaco son lentos), poco pueden aportarnos para resolver activamente situaciones de supervivencia.

Nuestra mejor baza es la información y el conocimiento, por tanto, el aprendizaje.

Una formación adecuada, nos aportará los conocimientos teóricos y prácticos necesarios que permitirán rebajar los niveles de estrés.

No hay nada que genere más estrés que sentir que no tenemos ningún control sobre una determinada situación.

La práctica de técnicas de supervivencia en un entorno supervisado, nos permitirá interiorizar procedimientos de tal forma que en caso de necesidad, podremos realizar sintiéndonos cómodos.

Del mismo modo, una forma de controlar el estrés, es concentrarnos en una actividad.

Evidentemente en una situación de supervivencia, esa actividad no puede ser contar hacia atrás desde 1000, o centrarnos en la respiración.

Lo que si podemos hacer es interiorizar las técnicas y procedimientos de modo que formen parte de nuestra rutina.

Por ejemplo, si he practicado varios métodos para encender fuego en diferentes circunstancias o con distintos elementos, llegado el momento no solo tendré más recursos intelectuales para resolver la situación.

Sino que la seguridad que me dará estar familiarizado con las técnicas, mantendrá unos niveles adecuados de estrés.

Por tanto no solo poseeré los conocimientos, sino que contaré con el autocontrol necesario para poder aplicarlos.

sobrecalentarse la cabeza

Del mismo modo, podré priorizar las necesidades, estando más preparado para focalizar mis energías en actuaciones más inmediatas.

Es por esto, por ejemplo, que los equipos de salvamento y rescate realizan simulacros, ya que se trata de un método para normalizar procedimiento mediante la práctica.

De tal forma que en una situación real de emergencia, los protocolos están tan interiorizados, que al estar concentrados en las técnicas aprendidas, el estrés negativo no tiene cabida.

¿Qué pasa en mi cuerpo cuando controlo el estrés?

La amígdala, ubicada en nuestro cerebro, no solo tiene un papel importante en nuestras emociones, sino que es en ella donde se “genera” el estrés.

la amígdala genera el estres

Se encuentra íntimamente ligada con nuestro córtex prefrontal, lugar donde se producen los pensamientos.

Simplificando, si nuestros pensamientos son positivos, nuestros niveles de estrés serán positivos.

Por el contrario, si nuestros pensamientos son negativos, así lo serán nuestros niveles de estrés.

Esto significa que la forma en que percibamos una situación va a afectar directamente a nuestros niveles de estrés.

Por tanto, como ya hemos mencionado, si tengo una formación que me haga sentirme preparado, no solo lo estaré por los conocimientos que poseo, sino porque esa seguridad hará que esté bajo el efecto del estrés positivo, no solo no limitando mis capacidades, sino pudiendo mejorarlas.

Los cursos de técnicas de supervivencia ¿son un mero trámite?

Más allá de que los cursos de técnicas de supervivencia sean una actividad no solo interesante sino divertida, nos aportarán los conocimientos necesarios para sobrellevar situaciones de supervivencia real.

Un factor que influye en la aparición del estrés negativo es la sensación de que una situación supera nuestras capacidades.

Estar preparados, y en definitiva, sentirnos preparados, hará que nuestro cuerpo reaccione de forma positiva ante las situaciones de estrés, lo que jugará a nuestro favor a la hora de enfrentarnos a este tipo de situaciones.

Las técnicas de supervivencia nos proporcionarán los conocimientos necesarios y por tanto, unos niveles de seguridad tales, que mantendrá nuestro nivel de estrés dentro de la zona de estrés positivo.

Un complemento ideal a los cursos de técnicas de supervivencia, son los simulacros, donde podremos poner en práctica todo lo aprendido, afianzando así no solo los conocimientos adquiridos, sino la seguridad en nosotros mismos.

Ahora ya sabes cómo sacarle partido al estrés.

No dejes para mañana lo que puedas aprender hoy.

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Carol Díaz

Instructora de la Escuela Española de Supervivencia & Bushcraft EES&B

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